2013/07/23

Autoparodia del humor de Über


5 comentarios:

jacinto larami dijo...

Pobre Über... encima que las minas no entregan, lo gastan... me haría acordar a mí, pero yo no me expongo tanto. En cierta manera, Über tiene más éxito que yo. ¿Por qué tiene más éxito que yo?

Porque el que la sigue, la consigue.

Es así.

Juan Castro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juan Castro dijo...

Ojalá. Veo que el camino de la "autoparodia" pega. Iremos por esa senda (escrito bien, por eso borré el comentario anterior) a ver qué pasa, con qué se puede experimentar. Supongo que reírse de lo que a uno lo tara es una sana forma de encarar.

Abrazo enorme!

jacinto larami dijo...

Yo no creo que este proceder sea una tara. Sólo lo es en la medida en que a Über le aflija lo que él mismo siembra. Cosechamos nuestra siembra. Hay quien es solitario y lleva bien su soledad. Y hay quien la sufre como una carga insobrellevable, lo que se traduce en una incapacidad para ver todas las otras cosas buenas de la vida que pueden llevarse a cabo sin pareja. Porque a veces queremos el durazno, pero olvidamos la pelusa. Y si nos gustan las gallinas, deberemos bancarnos los pollitos. Cada cosa tiene su bemol, cada estrella tiene su contra.

No sé si de todo nos salvará el humor. Pero coincido con Nietzsche en que la inteligencia de un hombre puede estimarse por la dosis de humor que éste es capaz de utilizar.

Además, esta anticipación al remate, es muy piola. Me acuerdo de un chiste de Mafalda, donde Susanita la ve venir a Mafalda y ya anticipa todo lo que esta viene a lamentar sobre los problemas del mundo; a su vez Mafalda intuye a lo lejos la cháchara de Susanita: Casarse, tener hijitos. Es un poco un guiño al lector que ya conoce los personajes. Creo que cuando un autor llega a ese lugar, se le impone un poco traer a sus tiras una nuevo personaje que amplíe el juego. En un momento, Quino ya había cubierto casi todos los chistes con Mafalda, Felipe, Manolito, Susanita. Si mal no recuerdo, luego vino Miguelito y así. Y dejó para el final a Libertad, que creo, es mi personaje preferido de aquella gran creación.
En fin, no molesto más con mis inquietudes irreverentes. ¡Salud!

Juan Castro dijo...

Abrazo enorme, genial evocar la tira de Mafalda y la frase de Nietzsche. ¡Aguante Libertad!